Alcachofas: cómo escogerlas, conservarlas y cocinarlas

¿Se te hace bola cocinar alcachofas? ¡Pues estás de suerte! Aquí tienes la guía completa con todo lo que tienes que saber sobre ellas. Continúa leyendo para saberlo todo de las alcachofas: cómo escogerlas, conservarlas y cocinarlas.

Como elegir las mejores alcachofas

Tenemos que elegir las que sean más anchas y pesadas en relación con su tamaño, con la base gruesa y compacta, bien formadas y cerradas en la parte superior y de color verde claro. La calidad de las alcachofas no depende del tamaño, sino más bien de la proporción peso-tamaño. Es decir, si tenemos en la mano dos alcachofas de la misma medida, cogeremos la que pese más.

Por otro lado, la mejor manera de saber si son frescas es presionar un poco las hojas. Si escuchamos un leve crujido, es que todavía está fresca. Además, normalmente tenemos que evitar las que tengan manchas marrones, pero cuando hace mucho frío es normal que las puntas de las hojas exteriores y el tallo tengan manchas de color pardusco, pero no afecta la calidad.

Como hacer durar las alcachofas

Si has comprado las alcachofas muy frescas, te durarán hasta una semana en la nevera. Nuestro consejo es que las guardes en una bolsa de plástico sin retirar el tallo ni las hojas. Por otro lado, meterlas en un vaso de agua como un ramo de flores en un jarrón, ayudará a revivirlas y que mantengan su color.

Si quieres conservarlas más tiempo, lo más rápido es congelarlas. Pero antes tendrás que prepararlas. 

Empieza retirando las hojas externas y cortando la parte superior de la alcachofa (con 1 o 2 centímetros suele ser suficiente). Después córtalas en mitades, cuartos u octavos y escáldalas durante unos 5 minutos en agua con zumo de limón.

Pásalas por agua fría para cortar la cocción, escúrrelas y sécalas a fondo. Finalmente, sepáralas en las raciones que consideres y guárdalas al congelador en tu recipiente preferido.

Como cocinar las alcachofas

Ante todo, hay que decir que cada forma de cocinar requiere una forma diferente de cortar la alcachofa. Se pueden cocinar enteras si las hacemos a la brasa o en láminas si las queremos freír o hacer un carpaccio. En este caso, partiremos de la forma más universal para prepararlas, que es cortarlas en cuartos o mitades.

Empezamos retirando todas las hojas duras hasta que aparezcan las amarillas y tiernas, que ceden muy poco. Ahora, es el momento de cortar la mitad superior de las alcachofas y partirlas por la mitad o en cuartos.

Nada más cortarlas, las alcachofas suelen ennegrecerse, y por eso recomendamos el truco tradicional de rociarlas con zumo de limón. Por si no te gusta el regusto que deja,  el zumo de naranja da el mismo resultado y no deja tanto de sabor.

¡Y ya estaría! Una vez preparadas, las alcachofas se pueden añadir a cualquier plato, sofríelas, hazlas al horno, con arroz caldoso, con el hervido… ¡Hay muchísimas posibilidades! Incluso se pueden aprovechar las hojas que no se comen para hacer un caldo rápido y sabroso.

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